Suche
La buena literatura es difícil de conseguir en un Afganistán en crisis (Fuente: Jens Großmann)

Afganistán: En el desierto educacional de los niños necesitan libros

La lectura es educación y ésta significa perspectivas de futuro. Sin embargo, la buena literatura es difícil de conseguir en un Afganistán en crisis. Para los niños, la puerta al conocimiento y a la comprensión se abre muy lentamente. Esta es la razón por la cual Kindernothilfe está respaldando un proyecto de publicación de libros de alta calidad para los niños: libros que les transmiten valores y les abren nuevos mundos.

Por favor, apoye nuestro trabajo con una donación o patrocinando un proyecto.

La escolarización no es un hecho

A pesar de que la escolarización es obligatoria para los niños de edades entre 7 y 13 años, sólo el 68 por ciento de los jóvenes y el 40 por ciento de las jóvenes asisten efectivamente a la escuela primaria. El trabajo de casa toma el lugar de las tareas escolares, y a menudo si las niñas van a la escuela, tienen que salir antes porque están obligadas por sus familias o porque se van a casar.

La falta de literatura para los niños

Aunque Nazanin (9) va a la escuela y aprende a leer y escribir allí, nunca ha sido dueña de un libro. Para ella y sus compañeros de colegio, el camino a la educación está lejos de ser regular: hay una enorme falta de maestros calificados, de edificios escolares adecuados, de dinero y know-how para la creación de bibliotecas y la formación de profesores.

Casi no hay libros de calidad para expandir los horizontes nutrir los sueños de los niños en edad escolar, tanto dentro como fuera del aula. Libros que explican a los niños la diferencia entre el bien y el mal, que les enseñan a respetar la naturaleza y las personas y a pensar por sí mismos. Los libros tienen el poder de crear oasis de conocimiento, imaginación e ideales en un país en el que la guerra civil y el régimen de terror de los talibanes han convertido la región en un desierto educacional.

El apetito por la lectura es cada vez mayor

Bücher für Kabuls Kinder (Quelle: tiva.tv)Para los niños, los libros son oasis llenos de conocimiento

Pero algo está mejorando. La tasa de analfabetismo está disminuyendo y cada vez más niños van a la escuela, más de ocho millones en el último recuento. Cientos de nuevas escuelas, tanto públicas como privadas se han abierto en los últimos años. Sólo en Kabul, actualmente hay alrededor de 300 escuelas privadas. Esto se debe a que los padres en Afganistán entienden que la educación es la clave para una buena vida y quieren que sus hijos lean y aprendan. 

Los libros transmiten valores

Kindernothilfe apoya un proyecto que diseña, imprime y distribuye libros para niños afganos de seis años y más. La organización local Operación Misericordia tiene un éxito que va en aumento: ya cuenta con 26 títulos en su programa, con un total de 59.500 libros que han llegado a más de 97.700 niños y jóvenes. Cada año, nuevos libros se publican y otros se reimprimen. Para esto, los niños en Afganistán necesitan sus donaciones.

"Heidi" en el Hindu Kush

Los volúmenes, ilustrados con hermosos diseños a colores, cuentan fábulas y leyendas afganas que enseñan a los niños las tradiciones de su tierra natal. Los libros de animales transmiten la maravilla de la naturaleza a los jóvenes lectores, y los clásicos internacionales como La Cabaña del Tío Tom y Los Miserables, traducidos a los idiomas locales Dari y Pashto, dan una idea de las culturas extranjeras. "Heidi" ya está disponible en Dari, y con sus imágenes de las montañas suizas está siendo disfrutado en el Hindu Kush.

Enseñar a los niños a pensar

Al final de la lectura, hay preguntas complementarias que animan a los niños a pensar críticamente y que transmiten valores como la honestidad, la justicia y la responsabilidad por el medio ambiente.

Y este concepto está dando sus frutos: "Después de leer el libro Escucha a los Animales, juré que nunca iba a maltratar a un animal de nuevo", dice Alena (8 años). Y Nazanin (9 años) aprendió una valiosa lección de Pinocho: "Por supuesto sé que la mentira no hace crecer la nariz larga, pero después de la lectura de Pinocho, no miento a mi madre nunca más". Los libros no se regalan, pero se venden a un precio bastante moderado.

De esta manera, los niños y sus padres aprenden que los libros son valiosos. Sus donaciones permitirán la impresión de 24.000 nuevos libros.

Proyecto N° 27502